José Ortega Romero

Una vida dedicada a transformar la educación en México
José Ortega Romero es una figura clave en el desarrollo de la educación superior privada en México. Su historia personal y su visión sobre la juventud como motor de cambio dieron origen a un proyecto educativo que, con el paso de las décadas, ha impactado a miles de estudiantes y hoy se mantiene vigente a través de un sólido legado familiar e institucional.
Nacido en 1917, en un país marcado por las secuelas de la Revolución Mexicana, José Ortega Romero creció en un contexto de profundas transformaciones sociales. Desde niño trabajó para apoyar a su familia y, gracias a su formación en la Escuela Bancaria y Comercial, logró abrirse camino en el ámbito financiero. Esta experiencia personal consolidó una convicción que guiaría toda su vida: la educación es una herramienta fundamental de movilidad social y desarrollo colectivo. Para Ortega Romero, “el futuro de un país está en sus jóvenes”.
A finales de la década de 1950 y principios de los años sesenta, México enfrentaba un reto creciente: la educación superior pública no podía absorber la alta demanda de jóvenes que buscaban continuar sus estudios. Instituciones como la UNAM y el IPN resultaban insuficientes, mientras que las universidades privadas de élite eran inaccesibles para amplios sectores de la población.
En este contexto, en 1960, José Ortega Romero participó en la fundación de la Institución Harvard (que más tarde se convertiría en la Universidad del Valle de México), un proyecto educativo privado cuyo objetivo era ofrecer educación de calidad a jóvenes excluidos del sistema educativo formal. La iniciativa respondía a una realidad concreta: miles de estudiantes quedaban sin opciones para continuar su formación académica.
El compromiso con la educación no estuvo exento de riesgos. Durante el movimiento estudiantil de 1968, la institución enfrentó una severa crisis económica al sumarse al paro universitario, lo que puso en juego la estabilidad financiera del proyecto y de la familia. A pesar de ello, la convicción se mantuvo firme: invertir en educación era invertir en el futuro del país.
El relevo generacional llegó en 1970, cuando José Ortega Martínez, hijo mayor de José Ortega Romero, se integró formalmente al proyecto educativo. Bajo su liderazgo, la entonces Universidad del Valle de México inició un proceso sostenido de crecimiento y consolidación, ampliando su cobertura y sumando nuevas instituciones con el objetivo de brindar educación accesible y de calidad.
Con el paso de las décadas, este compromiso familiar dio origen a Grupo Educación, una organización que articula diversas instituciones y proyectos educativos, culturales y sociales. A través de esta estructura, se ha mantenido viva la idea fundacional: la educación como responsabilidad social y como herencia de valores.
La historia de José Ortega Romero y su familia demuestra que la educación no se construye únicamente con aulas y planes de estudio, sino también con decisiones, convicciones y apuestas a largo plazo. Un legado que sigue colocando a la juventud en el centro del desarrollo de México.