Día de Reyes: un regalo para todos

El Día de Reyes es una de esas tradiciones que nos recuerdan el poder de la ilusión, la generosidad y la empatía. Más allá de los regalos, esta fecha simboliza el encuentro con el otro, la capacidad de mirar con atención a quienes nos rodean y de compartir desde el respeto y el amor, especialmente con quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad. Rescatar la magia de este día es también una forma de fortalecer valores que nos acompañan todo el año.
Cada 6 de enero, el departamento de Responsabilidad Social Empresarial de Grupo Educación, de la mano de Fundaju, organiza una actividad muy especial para las niñas y niños de los asilos donde el programa Jugando Juntos tiene presencia. Una jornada pensada para celebrar, acompañar y recordar que la magia también se construye colectivamente.
Generosidad, agradecimiento y solidaridad son algunos de los valores que, en cada sesión del programa Jugando Juntos, las niñas y niños que asisten integran en su día a día. Estos aprendizajes se convierten en una guía para reconocer sus emociones, gestionar sus relaciones tanto en el espacio escolar como en familia y, sobre todo, para construir una mirada más empática hacia el mundo que los rodea.
Cada 6 de enero, el departamento de Responsabilidad Social Empresarial de Grupo Educación, de la mano de Fundaju, organiza una actividad muy especial para las niñas y niños de los asilos donde el programa Jugando Juntos tiene presencia. Una jornada pensada para celebrar, acompañar y recordar que la magia también se construye colectivamente.
La ilusión comienza a cocinarse desde inicios de diciembre, cuando las niñas y niños escriben sus cartas y las envían a los Reyes Magos —también conocidos como los generosos colaboradores de Grupo Educación—. Una vez que las cartas llegan a sus espacios de trabajo, los colaboradores se toman el tiempo de leerlas con atención. Cuando alguna carta mueve sus emociones o presenta un deseo que pueden hacer realidad, la eligen y, a partir de ese momento, comienza una búsqueda llena de intención, compromiso y cariño.
Esta iniciativa no solo logra cumplir sueños individuales; también refuerza la importancia de trabajar en favor de la Responsabilidad Social Empresarial, de hacer comunidad y de comprender que las pequeñas acciones, cuando se realizan en conjunto, pueden generar cambios profundos en la vida de muchas personas.
A través de Fundaju, estos sueños se hicieron realidad una vez más en el Asilo Primavera, en la Ciudad de México. En medio de sonrisas, miradas de asombro y momentos compartidos, colaboradores, voluntarios, niñas y niños recordaron que la verdadera magia del Día de Reyes está en dar, acompañar y estar presentes. Porque cuando la solidaridad se pone en acción, la ilusión se transforma en esperanza y la comunidad se convierte en el mejor regalo.