Escuchar para aprender: la importancia de la audición en la infancia

Cada 3 de marzo conmemoramos el Día Mundial de la Audición, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud para visibilizar la importancia de prevenir la pérdida auditiva y garantizar una atención oportuna en la infancia.
El lema 2026, “De las comunidades a las aulas: atención auditiva para todos los niños”, nos recuerda que detectar a tiempo puede transformar la experiencia educativa de niñas y niños.
A nivel mundial, más de 430 millones de personas requieren rehabilitación auditiva; cerca de 90 millones son niños, niñas y adolescentes. La buena noticia: hasta el 60 % de la pérdida auditiva infantil es prevenible con acciones básicas de salud pública.
Cuando la hipoacusia no se detecta oportunamente, puede influir en el desarrollo del lenguaje, la lectura, la atención, la interacción social y el rendimiento escolar. En el aula, esto a veces se refleja en dificultades para seguir instrucciones, distracción constante o un avance más lento del vocabulario.
Los primeros meses de vida son clave. Detectar la pérdida auditiva antes de los 6 meses y acompañarla con intervención temprana permite que muchos niños desarrollen habilidades lingüísticas similares a las de sus pares oyentes, gracias a la plasticidad cerebral de los primeros años.
En México, la Secretaría de Educación Pública impulsa modelos bilingües biculturales que integran la Lengua de Señas Mexicana (LSM) y el español escrito, fortaleciendo la inclusión educativa.
Algunas señales de alerta en casa pueden ser no responder a sonidos fuertes, no voltear al escuchar su nombre, retrasos en el habla, subir mucho el volumen de dispositivos o infecciones frecuentes de oído. Ante cualquier duda, una evaluación profesional es una acción preventiva.La salud auditiva no es solo un tema médico: es una condición para la equidad, la comunicación y el aprendizaje. Escuchar a tiempo abre más posibilidades de desarrollo y participación plena en la escuela.